EXHORTACIÓN DE LOS OBISPOS VENEZOLANOS 12-01-2018

Foto cortesía de la CEV
EXHORTACIÓN DE LOS OBISPOS VENEZOLANOS EN OCASIÓN DE CELEBRAR SU CIX ASAMBLEA ORDINARIA PLENARIA

"Dios consolará a su pueblo" (Isaías 49, 13)

INTRODUCCIÓN

1. Al comenzar el nuevo año, nosotros, los Obispos de Venezuela, reunidos en la CIX Asamblea Ordinaria enviamos a todos los venezolanos, dentro y fuera del país, un fraterno y caluroso saludo. Con la elección de una nueva Junta Directiva iniciamos un nuevo trienio de trabajo. Como pastores, en continuo acompañamiento a nuestro pueblo, experimentamos las graves y tristes situaciones que dibujan un panorama negativo y desolador. Nos hacemos eco de las palabras del santo Padre Francisco ante el Cuerpo Diplomático acreditado en la Santa Sede el pasado 8 de enero: "Pienso especialmente en la querida Venezuela, que está atravesando una crisis política y humanitaria, cada vez más dramática y sin precedentes...". Creemos profundamente que Dios no abandona a su pueblo.

II. REALIDAD DE TRAGEDIA Y SUFRIMIENTO

2. Las políticas del gobierno han llevado a los ciudadanos a una gran dependencia de los organismos del Estado. Esto ha generado una contracción de la libre iniciativa, del emprendimiento, de la capacidad de las personas y las empresas para crear empleo y del estímulo para una mejor formación profesional. Las medidas que el gobierno implementa para dar alimento al pueblo son insuficientes y tienden a crear mendicidad y mayor dependencia. Por otra parte, las políticas sociales y económicas están infectadas del morbo de la corrupción. Además, el férreo y prolongado control de divisas es un freno injusto al desarrollo de la empresa privada. Estas políticas han dado como resultado aumento de la pobreza, desempleo, carencia de bienes básicos, descontento y desesperanza general.

3. El éxodo de millones de venezolanos que buscan nuevos horizontes nos duele profundamente, así como las fórmulas desesperadas para huir del país. Cabe mencionar aquí el drama reciente del naufragio de una embarcación con un número importante de venezolanos que concluyó con la trágica muerte de un grupo significativo de ellos. Presagio, Dios no lo permita, del inicio, en nuestro entorno, de la múltiple y dolorosa experiencia de nuestros vecinos, en particular, cubanos y haitianos. Como ya hemos advertido los Obispos: "La raíz de los problemas (del país) está en la implantación de un proyecto político totalitario, empobrecedor, rentista y centralizado que el gobierno se empeña en mantener" (CEV, "El Señor ama el que busca la justicia", 12-07-2016)

4. La Asamblea Nacional Constituyente es inconstitucional e ilegítima en su origen y en su desempeño. En vez de limitarse a redactar una nueva Constitución pretende erigirse en un supra poder con funciones ejecutivas y judiciales. El gobierno, con la "Ley contra el Odio y la Intolerancia", nacida de la misma Asamblea, criminaliza toda manifestación en su contra y propicia la multiplicación y difusión de toda clase de rumores y especulaciones, cuyo efecto es consolidar un control absoluto de actividades y provocar el miedo y la autocensura.

5. Con la suspensión del referéndum revocatorio y la creación de la Asamblea Nacional Constituyente, el Gobierno usurpó al pueblo su poder originario. Los resultados los está padeciendo el mismo pueblo que ve empeorar día tras día su situación. No habrá una verdadera solución de los problemas del país hasta tanto el pueblo no recupere totalmente el ejercicio de su poder.

6. Las dificultades de entendimiento cada vez más graves entre el gobierno y la oposición política, a falta de un punto de apoyo común que se respete en la realidad, como debería ser la Constitución vigente, exigen al pueblo que asuma su vocación de ser sujeto social con sus capacidades de realizar iniciativas como, por ejemplo, que la sociedad civil lleve adelante una consulta para señalar el rumbo que quiere dar a la nación como prevé nuestra Carta Magna (Cfr. Art. 71). Si se negara este derecho o se entorpecieran las iniciativas para concretarlo, sólo quedarían dos posibilidades: pérdida definitiva de la libertad, con todas sus consecuencias, o acciones de resistencia y rebeldía contra el poder usurpador. Es el pueblo organizado quien tiene la última palabra. En unión con la mayoría de los venezolanos anhelamos que la dirigencia política y la sociedad civil presenten un proyecto de país creíble y realizable.

7. El Consejo Nacional Electoral tiene que ser reestructurado para que cumpla con la imparcialidad que le pide la Constitución vigente. Solo así actuará con transparencia y equidad en sus funciones y garantizará el respeto a las decisiones del pueblo. Ante las próximas elecciones debe contarse con la presencia y supervisión de Observadores por parte de reconocidos Organismos Internacionales.

8. Ante la dramática situación que afecta a todos, especialmente a los más pobres, hay dos actitudes: la conformista y resignada, de quienes quieren vivir de las dádivas, regalos y asistencialismo populista del gobierno y otra, la de quienes, conscientes de la gravedad de los problemas, buscan instaurar unas condiciones de verdad, justicia e inclusión, aún a riesgo del rechazo y la persecución. La actitud de resignación es paralizante y en nada contribuye al mejoramiento de la situación. Lo positivo y lo eficaz es el compromiso, la esperanza y la solidaridad. ¡Despierta y reacciona, es el momento!, lema de la segunda visita de san Juan Pablo II a Venezuela (1996), resuena en esta hora aciaga de la vida nacional. Despertar y reaccionar es percatarse de que el poder del pueblo supera cualquier otro poder.

III. CAMINOS PARA LA RECUPERACIÓN

9. Este momento requiere de una gran dosis de esperanza junto a acciones concretas que contribuyan a mejorar las condiciones de vida, a dignificar a las personas, y a fortalecer a las familias y comunidades a las que pertenecemos.
10. La emergencia económica y social hace indispensable que el Gobierno permita un Canal Humanitario. La desnutrición ha sido verificada científicamente, las muertes por inanición conmueven, las protestas por el hambre cunden en todo el país. Las diócesis, parroquias, Caritas y otras instituciones y ONGs están haciendo lo posible, para ayudar con alimento y medicinas a quienes los necesiten. Por sensibilidad humana abogan por el derecho de los más necesitados. Además, por nuestra condición de cristianos, el amor de Cristo nos urge a socorrer al prójimo (cf. 2 Co 5,14). Promovamos y mantengamos en nuestras parroquias, comunidades, centros de pastoral y colegios las iniciativas de solidaridad que están dando respuesta inmediata y fraterna a necesidades concretas. En esta dirección se desarrollará la próxima Campaña Compartir durante la Cuaresma.

11. Venezuela necesita un cambio de rumbo. El Ejecutivo ha fracasado en su tarea de garantizar el bienestar de la población: ni los servicios públicos, ni la industria petrolera, ni los cuerpos de seguridad, ni la sanidad pública, ni otros organismos han sabido responder a las necesidades de la gente. Las elecciones son el medio democrático para lograr ese cambio de rumbo. Exigimos la publicación de un cronograma electoral. El Papa Francisco, en el citado discurso al Cuerpo Diplomático, añadió: "La Santa Sede, mientras exhorta a responder sin demora a las necesidades primarias de la población, desea que se creen las condiciones para que las elecciones previstas para el año en curso logren dar inicio a la solución de los conflictos existentes, y se pueda mirar al futuro con renovada serenidad"

12. La libertad es un derecho humano inalienable, no negociable, y una exigencia de la democracia. Manifestamos nuestra solidaridad con los centenares de presos políticos, exiliados y detenidos por cualquier causa, muchos en situaciones infrahumanas, enfermos, privados de visitas familiares, a los cuales se les niega el derecho a un debido proceso. Deben gozar de libertad plena. Los organismos del Estado tienen que investigar las denuncias sobre las torturas y castigar a los responsables según las leyes.

13. El diálogo y la negociación entre Gobierno y representantes de la Oposición, en principio, son inobjetables y necesarios. Sin embargo, deben darse en condiciones distintas de las que hasta ahora se han establecido. Es indispensable un reconocimiento y respeto institucional. Toda negociación ha de fundamentarse en la integridad de los negociadores, en objetivos claros y en una agenda preestablecida y conocida, para que pueda gozar de la confianza y credibilidad de la población.

IV. CONCLUSIÓN

14. La Virgen María acompaña nuestro sufrimiento. Ella peregrina con nosotros en esta hora de nuestra historia. En el rostro indígena de nuestra Madre de Coromoto vemos reflejado el sufrimiento, los trabajos y los anhelos de nuestro pueblo. En el Niño que ella nos entrega descubrimos la cercanía de Dios y su infinito amor, que nos garantiza el destino glorioso del pueblo en libertad, justicia y paz.

Con nuestra afectuosa bendición,

Los Arzobispos y Obispos de Venezuela,

Caracas, 12 de enero de 2018

https://t.me/virgendebarinas

Fuente: Conferencia Episcopal Venezolana

Catedral de Barinas con nuevo Párroco y Consejo Parroquial

Alcemtrar.- La Catedral de Barinas “Ntra. Sra. del Pilar” con nuevo Párroco el Presbítero Víctor Manuel Roa, en reunión con todos los integrantes de los grupos de Apostolado, comunidades eclesiales de base; dieron inicio al nombramiento del nuevo Consejo Pastoral, Económico y demás Ministerios. 

El Nuevo Párroco, ante la Imagen sagrada de la Patrona de Barinas “Ntra. Sra. del Pilar” realizó una sentida oración: implorando a Dios en nombre de Nuestro Señor Jesucristo la iluminación del Espíritu Santo, para tomar la mejor decisión en todos los asuntos concernientes a la feligresía de la parroquia, en conjunto a todos quienes hacen vida y contribuyen a la evangelización… Pidió a la Santísima Virgen que como nuestra Mamá nos cobijara y nos mantuviera bajo su manto, para perseverar en los caminos de la fe: Familia, Comunidad, Iglesia. 

Exhortando Roa a no competir y crear divisiones, sino a unirnos fraternamente en un solo cuerpo, el de Cristo. La historia nos da el ejemplo: nuestra Iglesia Católica con 2017 años, ha perdurado en el mundo y continuará, ya que Jesucristo así le dijo a Pedro… entre otras palabras “Oraré por ti para que perseveres en la Fe”… el trabajo compartido es exitoso, nuestro norte es Jesucristo quien nos da la fortaleza para poder perseverar.

Se dió la palabra para quienes deseaban proponer ideas a las que algunos coordinadores las presentaron. La Asoc. Civil Alcemtrar, se presentó para contribuir, reportar a través de las plataformas digitales llevando a toda la ciudadanía que les sigue en las mismas la información que genera la parroquia. 

Acto seguido se confirmó el Consejo Pastoral, Económico, Caritas, Medios de Comunicación, Música. 



























































Los aplausos y felicitaciones no se hicieron esperar para todos los responsables que a partir de hoy estarán encargados mancomunadamente a la organización, planificación y desarrollo de las actividades, labor que de la mano con el Párroco de la Catedral de Barinas, realizarán. Para finalizar consagraron el trabajo a ejecutar Rezando a los pies de la Santísima Virgen del Pilar.
               

La Santa Eucaristía será de lunes a Sábado 5:p.m.
Los Domingos 7:a.m. 10:a.m. y 5:p.m.
Confesiones antes de la Eucaristía
t.me/virgendebarinas

Código de Derecho Canónico    Capítulo VI de las parroquias, de los párrocos y de los vicarios parroquiales:
532 El párroco representa a la parroquia en todos los negocios jurídicos, conforme a la norma del derecho; debe cuidar de que los bienes de la parroquia se administren de acuerdo con la norma de los cc. 1281-1288.

536 § 1.    Si es oportuno, a juicio del Obispo diocesano, oído el consejo presbiteral, se constituirá en cada parroquia un consejo pastoral, que preside el párroco y en el cual los fieles, junto con aquellos que participan por su oficio en la cura pastoral de la parroquia, presten su colaboración para el fomento de la actividad pastoral.

 § 2.    El consejo pastoral tiene voto meramente consultivo, y se rige por las normas que establezca el Obispo diocesano.

537 En toda parroquia ha de haber un consejo de asuntos económicos que se rige, además de por el derecho universal, por las normas que haya establecido el Obispo diocesano, y en el cual los fieles, elegidos según esas normas, prestan su ayuda al párroco en la administración de los bienes de la parroquia, sin perjuicio de lo que prescribe el c. 532.


Devoción del Primer Viernes

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¿Devoción del Primer Viernes?

En 1673, una monja francesa Visitadina (de la Visitación) llamada Margarita María Alacoque tuvo visiones de Jesús, quien le pidió que la Iglesia honrara Su Sagrado Corazón. Cuyo cuerpo permanece incorrupto a pesar de los 330 años transcurridos, el 16 de junio de 1675. Ver Catecismo: punto 478 y 2669

En particular, Jesús pidió a los fieles que "recibieran la comunión en los Primeros Viernes de mes, por nueve meses consecutivos". La petición estaba enlazada a una promesa específica hecha para todos aquellos que veneraran y promovieran la devoción al Sagrado Corazón.

Después de la muerte de Margarita María, la práctica de los Primeros Viernes se esparció continuamente en la Iglesia  - endosada por papas y promovida por los santos – pero se incrementó grandemente su popularidad cuando Margarita María fue canonizada como santa en 1920 por el Papa Benedicto XV.

¿Por qué nueve meses consecutivos?
El número nueve está tradicionalmente asociado con una novena y encuentra su origen en los nueve días que los apóstoles se reunieron en oración antes de pentecostés. Una novena provee la cantidad de tiempo suficiente para preparar una renovación interior.

¿Qué se supone que se debe hacer en los Primeros Viernes?
Tener deseo de recibir la gracias, Ir a la Santa  Misa, confesarse con el sacerdote y recibir la Santa Comunión con la intención de honrar el Sagrado Corazón de Cristo.

¿Promesas, enlazadas a esta devoción?
Ntro. Señor Jesucristo dijo a Santa Margarita María:

"Por el exceso de misericordia que hay en mi corazón, te prometo que todo mi poderoso amor concederá a todos aquellos que reciban la comunión en los Primeros Viernes, por nueve meses consecutivos, la gracia del arrepentimiento final: no morirán en mi disgusto, tampoco morirán sin recibir los sacramentos; y mi corazón será su seguro refugio en la última hora".

Esto significa que si una persona asiste a la misa se confiesa recibe la comunión llena de fe por nueve meses consecutivos en los Primeros Viernes, Ntro. Señor Jesucristo concederá a esta persona, gracias extras al momento de su muerte, haciendo posible que se arrepienta de sus pecados y reciba los últimos sacramentos (si los necesitara).

Esta promesa es la última de la lista de 12 enlazadas a la Devoción del Sagrado Corazón, particularmente asociada a la Entronización del Sagrado Corazón en nuestro hogar:

1.- Le daré todas las gracias necesarias para su estado de vida
2.- Estableceré la paz en sus hogares
3.- Le confortaré en todas sus aflicciones
4.- Seré su refugio seguro durante la vida, y sobre todo, durante la muerte
5.- Derramaré abundantes bendiciones sobre todas sus empresas
6.- Los pecadores encontrarán en mi corazón la fuente y el infinito océano de
      misericordia
7.- Las almas tibias serán fervorosas
8.- Las almas fervorosas alcanzarán rápidamente una gran perfección
9.- Bendeciré cada lugar en el cual una imagen de mi corazón se exponga y se
     honre
10.- Daré a los sacerdotes el regalo de tocar los corazones más endurecidos
11.- Aquellos que promuevan esta devoción, tendrán sus nombres escritos en mi
       Corazón
12.- Prometo desde la excesiva misericordia de mi Corazón que mi amor todopoderoso concederá a todos los que reciban la Santa Comunión en los Primeros Viernes durante nueve meses consecutivos, la gracia de la perseverancia final, no morirán en mi disgusto, tampoco sin recibir los sacramentos. Mi divino corazón será su refugio seguro en el último momento.

¿Un boleto al cielo…?
No es tan simple como ir a misa los nueve meses y luego dejar de lado todo, nunca debemos ir a Misa y regresar a una vida de pecado. El propósito completo de esta devoción es llevar a la persona lo más cercano posible al corazón de Cristo.

Si una persona completa estas obligaciones con fe sincera, es natural que alcance a Dios y estar mejor preparado para la muerte. Al momento en que esta devoción es llevada de una manera supersticiosa, negándose a la necesidad de vivir una vida virtuosa, esto pierde su sentido y las promesas de Jesús se nulifican e invalidan.

Ntro. Señor Jesucristo, desea que descansemos en su corazón, como San Juan, y la devoción de los Primeros Viernes es una oportunidad para que lo encontremos aún mejor que solo los domingos y profundizar en nuestro amor hacia Él.

Llegaremos a conocer que el amor y la confianza que depositemos en el Sagrado Corazón de Jesús  y colocar en él nuestras ansiedades, es de lo que se tratan los Primeros Viernes.

Condiciones para ganar esta gracia:

1. Confesarse, recibir la Sagrada Comunión durante nueve primeros viernes de mes de forma consecutiva y sin ninguna interrupción (obviamente, sin estar en pecado mortal, por ejemplo, por faltar a la Misa dominical). Se sugiere confesión con intención de reparar las ofensas al Sagrado Corazón.

2. Tener la intención de honrar al Sagrado Corazón de Jesús y de alcanzar la perseverancia final.

3. Ofrecer cada Sagrada Comunión como un acto de expiación por las ofensas cometidas contra el Santísimo Sacramento.

ORACIÓN PARA DESPUÉS DE CADA UNA DE LAS COMUNIONES DE LOS NUEVE PRIMEROS VIERNES
  
PRIMER VIERNES

Jesús: “Yo te prometo, en el exceso de la misericordia de mi corazón, que mi amor omnipotente concederá a todos los que comulguen los primeros viernes de mes, durante nueve meses consecutivos, la gracia de la penitencia final, y que no morirán en mi desgracia, ni sin recibir los Santos Sacramentos, asegurándoles mi asistencia en la hora postrera”.

¡Oh buen Jesús, que prometiste asistir en vida, y especialmente en la hora de la muerte, a quien invoque con confianza tu Divino Corazón! Te ofrezco la comunión del presente día, a fin de obtener por intercesión de María, Madre de la divina Misericordia,tu Madre, la gracia de poder hacer este año los nueve primeros viernes que deben ayudarme a merecer el cielo y alcanzar una santa muerte.
Amén.

Oración Final:
Jesús mío, te doy mi corazón, te consagro toda mi vida, en tus manos pongo la eterna suerte de mi alma y te pido la gracia especial de hacer mis nueve primeros Viernes con todas las disposiciones necesarias para ser partícipe de la más grande de tus promesas, a fin de tener la dicha de volar un día a verte y gozar en el cielo. Amén.

Oración para después de la Comunión:
Jesús mío dulcísimo, que en tu infinita y dulcísima misericordia prometiste la gracia de la perseverancia final a los que comulgaren en honra de tu Sagrado Corazón nueve primeros viernes de mes seguidos, acuérdate de esta promesa y a mi, indigno siervo tuyo que acabo de recibirte sacramentado con este fin e intención, concédeme que muera detestando todos mis pecados, creyendo en ti con fe viva, esperando en tu inefable misericordia y amando la bondad de tu amantísimo y amabilísimo Corazón. Amén.

SEGUNDO VIERNES

Jesús: “Les daré todas las gracias necesarias a su estado”.

Jesús misericordioso, que prometiste, a cuantos invoquen confiados tu Sagrado Corazón, darles las gracias necesarias a su estado: te ofrezco mi comunión del presente día para alcanzar, por los méritos e intercesión de tu Corazón Sacratísimo, la gracia de una tierna, profunda e inquebrantable devoción a la Virgen María, Madre de la Divina Misericordia.

Siendo constante en invocar la valiosa providencia de la Santísima Virgen, Ella me alcanzará el amor a Dios, el cumplimiento fiel de mis deberes y la perseverancia final. Amén.

Oración Final:
Jesús mío, te doy mi corazón, te consagro toda mi vida, en tus manos pongo la eterna suerte de mi alma y te pido la gracia especial de hacer mis nueve primeros Viernes con todas las disposiciones necesarias para ser partícipe de la más grande de tus promesas, a fin de tener la dicha de volar un día a verte y gozar en el cielo. Amén.

Oración para después de la Comunión:
Jesús mío dulcísimo, que en tu infinita y dulcísima misericordia prometiste la gracia de la perseverancia final a los que comulgaren en honra de tu Sagrado Corazón nueve primeros viernes de mes seguidos, acuérdate de esta promesa y a mi, indigno siervo tuyo que acabo de recibirte sacramentado con este fin e intención, concédeme que muera detestando todos mis pecados, creyendo en ti con fe viva, esperando en tu inefable misericordia y amando la bondad de tu amantísimo y amabilísimo Corazón. Amén.

TERCER VIERNES

Jesús: “Pondré paz en las familias. Bendeciré los lugares donde se venera la imagen de mi Corazón”.

Jesús amantísimo, que prometiste bendecir las casas donde se venera la imagen de tu Sagrado Corazón, yo quiero que ella presida mi hogar; te ofrezco la comunión del presente día para alcanzar por tus méritos y por la intercesión de tu Santa Madre de la Divina Misericordia, que todos y cada uno de los miembros de mi familia conozcan sus deberes; los cumplan fielmente y logren entrar en el cielo, llenas las manos de buenas obras.

¡Oh Jesús, que te complaces en alejar de nuestro hogar las disensiones, las enfermedades y la miseria! as que, tu vida sea una no interrumpida acción de gracias por tantos beneficios. Amén.

Oración Final:
Jesús mío, te doy mi corazón, te consagro toda mi vida, en tus manos pongo la eterna suerte de mi alma y te pido la gracia especial de hacer mis nueve primeros Viernes con todas las disposiciones necesarias para ser partícipe de la más grande de tus promesas, a fin de tener la dicha de volar un día a verte y gozar en el cielo. Amén.

Oración para después de la Comunión:
Jesús mío dulcísimo, que en tu infinita y dulcísima misericordia prometiste la gracia de la perseverancia final a los que comulgaren en honra de tu Sagrado Corazón nueve primeros viernes de mes seguidos, acuérdate de esta promesa y a mi, indigno siervo tuyo que acabo de recibirte sacramentado con este fin e intención, concédeme que muera detestando todos mis pecados, creyendo en ti con fe viva, esperando en tu inefable misericordia y amando la bondad de tu amantísimo y amabilísimo Corazón. Amén.

CUARTO VIERNES

Jesús: “Seré su consuelo en todas las tribulaciones”.

Jesús mío, que prometiste consuelo a cuantos a ti acuden en sus tribulaciones: te ofrezco mi Comunión del presente día para alcanzar de tu Sagrado Corazón y del Corazón Inmaculado de vuestra Madre de la Divina Misericordia, la gracia de venir al Sagrario a pedir fuerza y consuelo cuantas veces me visiten las penas. ¡Oh Jesús, oh María, consuela y salva a los que sufren! ¡Has que ninguno de sus dolores se pierda para el cielo! Amén.

Oración Final:
Jesús mío, te doy mi corazón, te consagro toda mi vida, en tus manos pongo la eterna suerte de mi alma y te pido la gracia especial de hacer mis nueve primeros Viernes con todas las disposiciones necesarias para ser partícipe de la más grande de tus promesas, a fin de tener la dicha de volar un día a verte y gozar en el cielo. Amén.

Oración para después de la Comunión:
Jesús mío dulcísimo, que en tu infinita y dulcísima misericordia prometiste la gracia de la perseverancia final a los que comulgaren en honra de tu Sagrado Corazón nueve primeros viernes de mes seguidos, acuérdate de esta promesa y a mí, indigno siervo tuyo que acabo de recibirte sacramentado con este fin e intención, concédeme que muera detestando todos mis pecados, creyendo en ti con fe viva, esperando en tu inefable misericordia y amando la bondad de tu amantísimo y amabilísimo Corazón. Amén.

QUINTO VIERNES

Jesús: “Derramaré copiosas bendiciones en todas sus empresas”.

Jesús mío, que prometiste bendecir los trabajos de cuantos invoquen confiados tu Divino Corazón: te ofrezco la comunión del presente día para alcanzar por tu Santísima Madre, de la Divina Misericordia, la gracia de que bendigas mis estudios, mis exámenes, mi oficio, y todos los trabajos de mi vida.

Renuevo el inquebrantable propósito de ofrecerte cada mañana al levantarme, y por mediación de la Santísima Virgen Madre de la Divina Misericordia, las obras y trabajos del día..., y de trabajar con empeño y constancia para complacerte y alcanzar en recompensa el cielo.
Amén.

Oración Final:
Jesús mío, te doy mi corazón, te consagro toda mi vida, en tus manos pongo la eterna suerte de mi alma y te pido la gracia especial de hacer mis nueve primeros Viernes con todas las disposiciones necesarias para ser partícipe de la más grande de tus promesas, a fin de tener la dicha de volar un día a verte y gozar en el cielo. Amén.

Oración para después de la Comunión:
Jesús mío dulcísimo, que en tu infinita y dulcísima misericordia prometiste la gracia de la perseverancia final a los que comulgaren en honra de tu Sagrado Corazón nueve primeros viernes de mes seguidos, acuérdate de esta promesa y a mí, indigno siervo tuyo que acabo de recibirte sacramentado con este fin e intención, concédeme que muera detestando todos mis pecados, creyendo en ti con fe viva, esperando en tu inefable misericordia y amando la bondad de tu amantísimo y amabilísimo Corazón. Amén.

SEXTO VIERNES

Jesús: “Los pecadores hallarán en mi Corazón un océano de misericordia”.

Sagrado Corazón de Jesús, siempre abierto a los pecadores arrepentidos: te ofrezco la comunión del presente día para alcanzar por tus méritos infinitos y por los de tu Santísima Madre de la Divina Misericordia la conversión de cuantos obran mal. Te suplico, ¡buen Jesús!, inundes su corazón de un gran dolor de haberos ofendido. Has que te conozcan y te amen. Dispénsame la gracia de amarte más y más y en todos los instantes de mi vida, para consolarte y reparar la ingratitud de quienes os olvidan. Amén.

Oración Final:
Jesús mío, te doy mi corazón, te consagro toda mi vida, en tus manos pongo la eterna suerte de mi alma y te pido la gracia especial de hacer mis nueve primeros Viernes con todas las disposiciones necesarias para ser partícipe de la más grande de tus promesas, a fin de tener la dicha de volar un día a verte y gozar en el cielo. Amén.

Oración para después de la Comunión:
Jesús mío dulcísimo, que en tu infinita y dulcísima misericordia prometiste la gracia de la perseverancia final a los que comulgaren en honra de tu Sagrado Corazón nueve primeros viernes de mes seguidos, acuérdate de esta promesa y a mi, indigno siervo tuyo que acabo de recibirte sacramentado con este fin e intención, concédeme que muera detestando todos mis pecados, creyendo en ti con fe viva, esperando en tu inefable misericordia y amando la bondad de tu amantísimo y amabilísimo Corazón. Amén.

SÉPTIMO VIERNES

Jesús: “Las almas tibias hallarán fervor. Las almas fervorosas llegarán presto a la perfección”.

Sin tu auxilio, Jesús mío, no podemos avanzar en el camino del bien. Señor, por mediación de la Virgen María, Madre de la Divina Misericordia, te ofrezco la comunión de este día para que avives en mi alma el amor a tu Corazón Sagrado y concedas este amor a cuantos no lo sienten. Ayudado de tu divina gracia lucharé, Señor, para que cada semana, cada mes, avance un poco en la virtud que más necesito. Amén.

Oración Final:
Jesús mío, te doy mi corazón, te consagro toda mi vida, en tus manos pongo la eterna suerte de mi alma y te pido la gracia especial de hacer mis nueve primeros Viernes con todas las disposiciones necesarias para ser partícipe de la más grande de tus promesas, a fin de tener la dicha de volar un día a verte y gozar en el cielo. Amén.

Oración para después de la Comunión:
Jesús mío dulcísimo, que en tu infinita y dulcísima misericordia prometiste la gracia de la perseverancia final a los que comulgaren en honra de tu Sagrado Corazón nueve primeros viernes de mes seguidos, acuérdate de esta promesa y a mi, indigno siervo tuyo que acabo de recibirte sacramentado con este fin e intención, concédeme que muera detestando todos mis pecados, creyendo en ti con fe viva, esperando en tu inefable misericordia y amando la bondad de tu amantísimo y amabilísimo Corazón. Amén.

OCTAVO VIERNES

Jesús: “Daré a cuantos trabajan por la salvación de las almas el don de ablandar los corazones más endurecidos”.

Sagrado Corazón de Jesús, que prometiste inspirar a los que trabajan por la salvación de las almas aquellas palabras que consuelan, conmueven y conservan los corazones; te ofrezco mi comunión de hoy para alcanzar, mediante la intercesión de María Madre de la Divina Misericordia, la gracia de saber consolar a los que sufren y la gracia de volver a Ti  Señor, a los que te han abandonado.

¡Dulce Salvador mío, concédeme y ayudadme a salvar almas! ¡Son tantos y tantos los desgraciados que empujan a los demás por el camino del vicio y del infierno! Has, Señor, que emplee toda mi vida en hacer mejores a los que me rodean y en llevarlos conmigo al cielo. Amén.

Oración Final:
Jesús mío, te doy mi corazón, te consagro toda mi vida, en tus manos pongo la eterna suerte de mi alma y te pido la gracia especial de hacer mis nueve primeros Viernes con todas las disposiciones necesarias para ser partícipe de la más grande de tus promesas, a fin de tener la dicha de volar un día a verte y gozar en el cielo. Amén.

Oración para después de la Comunión:
Jesús mío dulcísimo, que en tu infinita y dulcísima misericordia prometiste la gracia de la perseverancia final a los que comulgaren en honra de tu Sagrado Corazón nueve primeros viernes de mes seguidos, acuérdate de esta promesa y a mi, indigno siervo tuyo que acabo de recibirte sacramentado con este fin e intención, concédeme que muera detestando todos mis pecados, creyendo en ti con fe viva, esperando en tu inefable misericordia y amando la bondad de tu amantísimo y amabilísimo Corazón. Amén.

NOVENO VIERNES

Jesús: “Guardaré recuerdo eterno de cuanto un alma haya hecho a mayor gloria de mi Corazón. Los que propaguen esta devoción tendrán su nombre escrito en mi Corazón, de donde no será borrado”.

Te ofrezco, Jesús mío, la Comunión del presente día para alcanzar la gracia de saber infundir en el alma de cuantos me rodean ilimitada confianza en tu Corazón Divino. Concédeme cuanto necesito para llevar a Ti a los que luchan, a los que lloran, a los caídos, a los moribundos. Y dígnate, ¡oh Jesús!, escribir hoy mi nombre en tu Corazón y decir a los ángeles que rodean tu Tabernáculo: Este nombre es el de un devoto que, amándome mucho, quiere consolarme del olvido e ingratitud de tantos hombres. Amén.

Oración Final:
Jesús mío, te doy mi corazón, te consagro toda mi vida, en tus manos pongo la eterna suerte de mi alma y te pido la gracia especial de hacer mis nueve primeros Viernes con todas las disposiciones necesarias para ser partícipe de la más grande de tus promesas, a fin de tener la dicha de volar un día a verte y gozar en el cielo. Amén.

Oración para después de la Comunión:

Jesús mío dulcísimo, que en tu infinita y dulcísima misericordia prometiste la gracia de la perseverancia final a los que comulgaren en honra de tu Sagrado Corazón nueve primeros viernes de mes seguidos, acuérdate de esta promesa y a mi, indigno siervo tuyo que acabo de recibirte sacramentado con este fin e intención, concédeme que muera detestando todos mis pecados, creyendo en ti con fe viva, esperando en tu inefable misericordia y amando la bondad de tu amantísimo y amabilísimo Corazón. Amén.

ASOC. CIVIL ALCEMTRAR

Nuestra Asociación, da sus inicios bajo la amorosa Guía de  “María, Madre de la Divina Misericordia” desde el 23/02/1991,  y  fundada el 17 de Julio de 1993 Es un gremio establecido por un grupo de personas civiles, cuyo objetivo táctico y disciplinario, es realizar obras de misericordias fortalecidas en el maravilloso edificio de la Santidad. En la Santa Eucaristía, continuando en actos de reparación  para el enriquecimiento y crecimiento humano – espiritual. Ejercer la Evangelización mediante la forma de vida y por todos los medios posibles.


Preparación para la consagración a «María Madre de la Divina Misericordia»

  Jesús (iesu) Rangel A.R. Congregación "Escuadrón de la Misericordia" «María, Madre de la Divina Misericordia» Año 34 / "Tod...